Veo que hace tiempo que no se escribe en este hilo pero aún así quiero contar mi experiencia porque me tiene un poco traumatizada...
Yo antes de quedarme embarazada fumaba un paquete diario más o menos, siempre he sido una fumadora muy compulsiva...
Nada más quedarme embarazada empecé a rebajar mi consumo y lo limité a dos cigarrillos diarios, lo justo para quitarme el monazo y sobre todo porque me ayudaba a afrontar el trabajo, me fumaba uno al entrar y otro al salir de mi jornada...
A los tres meses de embarazo dejé de fumar pero la ansiedad no se me ha ido. Siempre he sido una persona con tendencia a la ansiedad, es más, he tomado ansioliticos hasta quedarme embarazada...
Y ahora he vuelto a fumar... me fumo un par de cigarros al día, 3 a lo sumo, pero me siento una delincuente... Mi marido lo comprende y me apoya pero no lo sabe nadie más porque me sentiría fatal de confesarlo... Cuando me lo voy a encender me parece una buena idea, pero conforme me lo estoy fumando empiezo a sentirme fatal y eso me crea más ansiedad aún...
Sé perfectamente que es malísimo para el bebé esa ansiedad y que es preferible que fume unos cuantos cigarrillos a que lo someta a ese estrés. Sé los daños que pueden ocasionarle al bebé el fumar en exceso y sé que en este caso no sería perjudicial para él... soy enfermera, no desconozco el tema... pero mi problema es psicológico, si no fumo me subo por las paredes y si lo hago me siento fatal...
