La clave está en saber controlar el miedo. Uno de los mayores temores es no saber a qué nos enfrentamos, el desconocimiento de una experiencia que nunca hemos vivido. Por eso, los partos posteriores suelen enfrentarse con menos temor, salvo que la primera experiencia haya sido traumática. Pero eso no quiere decir que se vaya a repetir.
La información es una de las mejores armas contra el miedo. En las clases de preparación al parto un ginecólogo te explicará como se desarrolla un parto paso a paso y te enseñarán técnicas de relajación que te ayudarán a controlar los nervios.
El miedo al dolor es algo muy complejo que sólo puede entenderlo el que lo sufre. Pero en el parto el dolor es diferente. Primero, la anestesia epidural supone un gran avance en el control del dolor, a veces total. Luego, que vas a tener la maravillosa recompensa de ver la carita de tu bebé.
No te dejes influenciar por cuentos de partos terribles y dolorosos. Puede que algunas mujeres los hayan tenido, pero te aseguro que son los menos. Muchas otras han tenido partos estupendos. Piensa que casi todas las mujeres del mundo han parido alguna vez y algunas se atreven a repetir. No puede ser tan terrible, tú también podrás.
chicas echad un vistao lleva mucha razon


